Por qué Omegle era adictivo
El genio de Omegle era su simplicidad radical: un clic, un desconocido aleatorio, misterio. Sin perfiles, sin algoritmos, sin feeds curados. Esa imprevisibilidad era toda la adrenalina—nunca sabías a quién ibas a conocer.
Durante años fue el estándar del chat aleatorio anónimo. Millones de usuarios llegaban por la sorpresa, las conversaciones reales, la experiencia sin adornos.